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viernes, 6 de mayo de 2011

Orígenes indígenas y españoles

Cronistas:

Los cronistas de Indias dejaron las primeras noticias sobre el territorio de Nicaragua. Cabe destacar que los cronistas no pertenecen a la literatura pero constituyen sus antecedentes remotos; en estilo descriptivo revelan la impresión que produjo en sus autores esta pequeña parte del Nuevo Mundo, informan abundantemente acerca de los aborígenes, narran los hechos de la conquista y consignan detalles pintorescos; ofrecen en fin una viva y variada visión de la época y del pasado inmediato.

El almirante Cristóbal Colón, a raíz del descubrimiento de la provincia por el Atlántico en su cuarto viaje el 12 de septiembre de 1502 envió una carta a los reyes católicos en la que relata la forma de su arrivo después de combatir el viento y las corrientes durante ochenta y ocho días.

Gil González Dávila -quien había penetrado por Pacífico con una expedición descubridora procedente de Panamá- da cuenta en Santo Domingo a Carlos V y al Obispo Alonso de Fonseca el 6 y 8 de marzo de 1524 respectivamente de sus hechos.

el 14 de julio del mismo año Pedro Mártir de Anglería continúa redactando lo que es De Orbe Novo en el que reproduce el diálogo entre Gil González Dávila y Nicaragua, quien diera su nombre al país. Entre otros cronistas se destaca Gonzalo Fenández de Oviedo quien dio una extensa relación de las cosas notables de la provincia, a la que visitó de 1528 a 1529, en su Historia General y Natural de la Indias.

A este grupo de cronistas está vinculado el primer nicaragüense que manejó la pluma : el conquistador Juan Dávila firmante de una Relación circunstanciada de la provinia de Costa Rica. Dávila realiza sus muy apreciaciones, de enorme valor inclusive para el enfoque cultural de los naturales de nuestro país.

Aunque lo hicieran por información complementaria y sin intención previa, los cronistas se apriopan de un caudal narrativo, relatan sucesos, anécdotas y describen la vastedad de la naturaleza con sus lagos y ríos perdurando además por su inminente valor documental.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Origen de la Literatura en Nicaragua


Tiene sus comienzos en la era prehispánica, en el Canto al Sol de los nicaraguas, escrito en idioma náhuatl, que se ha preservado oralmente:
Cuando se mete el sol, mi señor,
Me duele, me duele el corazón.
Murió, no vive el sol,
el fuego del día.
Te quiero, yo te quiero,
fuego del día, no te vayas,
no te vayas fuego.
Se fue el sol.
Mi corazón llora.

También se conservan lamentos chorotegas, de la era colonial, que cantan sobre los extenuantes trabajos que debían realizar al servicio de los españoles conquistadores:
Aquéllos son los caminos
por donde íbamos a servir a los cristianos;
y aunque trabajábamos mucho,
volvíamos al cabo de algún tiempo
a nuestras casas
y a nuestras mujeres
e hijos;
pero ahora vamos sin esperanza
de nunca más volver,'
ni de verlos, ni de tener más hijos.

También de la época colonial es la obra el Güegüense (el Viejo, en náhuatl), o Macho Ratón. De autor anónimo, se cree que fue escrita por un sacerdote, un esclavo e incluso por un indígena, es una comedia bailada, la única obra teatral de origen prehispánico que se conserva hasta la actualidad, que trata sobre un drama dinástico Maya del siglo XV. Cantada originalmente en náhuatl, fue evolucionando, incluyendo partes en castellano, y expresa en las versiones posteriores el rechazo local a la dominación hispana, de manera burlesca y creativa al gobierno de época  por los altos impuestos que cobraba al pueblo.

La obra es considerada un símbolo de identidad por el pueblo nicaragüense, llegando a ser declarada por la UNESCO Patrimonio Vivo, Oral e Intangible de la Humanidad. En la actualidad se representa en las calles, durante la tercera semana de Enero, durante la celebración de San Sebastián. En 1942 fue recopilado e impreso en un libro por primera vez, siendo sus canciones   grabadas en 1950.